dimecres, 12 de novembre del 2008

Totalmente ignorante

Dicen que nunca te acostaras sin saber algo nuevo, y últimamente llevo una temporadita que creo que estoy aprendiendo casi demasiado para mi (dicen que el saber no ocupa lugar, pero yo a veces soy incapaz de procesar más cosas!)
Miércoles pasado empezamos las clases de “Ubuntu”.
Probablemente, cuando leáis esto muchos haréis: “Ah, claro, eso ya lo sabia yo” Yo, cuando me lo plantearon respondí: “Mande?”. A mi me sonaba a danza africana (oye, ya que empezamos con el Bollywood pues esto podía ser un paso más).
Pues no, Ubuntu es algo mucho más sedentario de hacer, pues resulta que es uno de los muchos sistemas operativos libres que derivan del Linux. Nuestra primera clase fue totalmente teórica, y como el tema me fascinó (supongo que porque no tenia ni idea de que narices era y la informática a mi me suele sonar a xino-mandarín) os hago un breve resumen de lo que aprendí,
a ver si conseguimos más adeptos para esta filosofía.


Lo contaré en plan historieta, a mi manera, así que los expertos en el tema no tomen represalias, por favor!
Por lo que yo entendí todo empezó cuando Richard Matthew Stallman, una súper mente-pensante friki que trabajaba en el MIT (Massachussets Institut of Technology, uno de los centros más avanzados de desarrollo de software) se encontró con un dilema ético, porque no le dejaban dar a conocer todos sus nuevos descubrimientos en el mundo del software (todo es mucho más complejo, pero quien quiera profundizar que se lea la wiki), y decidió emprender su propia cruzada desarrollando un software libre. Empezó con su declaración de intenciones en el Manifiesto GNU (GNU is not Unix – siendo Unix el software de pago que el estaba desarrollando en el MIT) y se incorporó a la Free Software Foundation para el desarrollo del “software libre” (aquí os he dejado el simbolito del gnu).

Y aquí es donde quería ir a parar, porque aunque la historia es muy entretenida e interesante (y mucho más larga) lo que más me gusto a mi es la filosofía del software libre:
Software libre (en inglés free software) es la denominación del software que brinda libertad a los usuarios sobre su producto adquirido y por tanto, una vez obtenido, puede ser usado, copiado, estudiado, modificado y redistribuido libremente. Según la Free Software Foundation, el software libre se refiere a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y mejorar el software; de modo más preciso, se refiere a cuatro libertades de los usuarios del software: la libertad de usar el programa, con cualquier propósito; de estudiar el funcionamiento del programa, y adaptarlo a las necesidades; de distribuir copias, con lo que puede ayudar a otros; de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras, de modo que toda la comunidad se beneficie (para la segunda y última libertad mencionadas, el acceso al código fuente es un requisito previo).
Mirad que ilustración más xula hay en la red para mostrar la filosofia del software libre:
















Yo, probablemente poco voy a contribuir a esta mejora, pues de mejorar el programa poco sé, pero quiero contribuir en la causa dando a conocer que es esto, como se puede conseguir y usar, y como se puede mejorar (yo no tocaré nada, pero le prometí al profe ser activa en los foros, quejándome y reivindicando mejoras a la comunidad, que eso se me da muy bien! Ja ja)
Esta tarde tenemos la clase 2, que imagino que ya será más practica! Os mantendré informados de mi evolución y de si realmente es cómodo y práctico, pero, aunque solo sea por la filosofía, yo me uno a la club!

dimecres, 29 d’octubre del 2008

Algo se muere en el alma...

Cuando un amigo se va... y si son dos ya no te cuento!

Hace poco más de un año este par de pimpines aterrizaron en Barajas después de estar unos nueve meses viajando por Perú y Ecuador.
Hoy, entre las 5 y las 6, van a coger un avión hacia Buenos Aires, de momento, para no volver.
Es verdad que no te das cuenta de lo que tienes… hasta que lo pierdes! Bueno, o hasta que se aleja.
Estos días han sido raros, todo tenía un regustillo triste a despedida. Pero me prometí no entristecer y, más o menos, lo estoy consiguiendo.
Las cosas van a cambiar, por supuesto, pero espero que de una forma u otra sigamos teniendo contacto. Y encima, tengo una misión para ellos… y eso que ellos aún no la saben…
Van a ser como mi “Pepito grillo”. Domingo, en una de esas conversaciones de viajes y despedidas que llenaban últimamente nuestros ratos libre, estuvimos de acuerdo en que los buenos propósitos no nacen en año nuevo, o en Setiembre con el nuevo curso, si no que empiezan después de un viaje intenso, en el que ves y aprendes cosas nuevas y piensas: esto me lo quiero llevar a casa, como un souvenir más. Cuando vuelva voy a pasar más tiempo con mi familia, voy a hacer más artesanía, voy a hacer un voluntariado, voy a cocinar para mis amigos un “ceviche”, les voy a hacer un pase de fotos para que vean todo lo que yo he visto…
Y aquí estamos, que se nos vuelven a ir y nos hemos quedado sin ceviche, sin fotos, y sin teneros por aquí cada día!
Pero espero teneros allí, y que al leer vuestros mails o vuestro blog me ayudéis de alguna manera a salir de ese espiral que nos absorbe, llamado rutina, responsabilidades y compromisos. “- La rutina empieza, el problema es saber cuando – Pero incluso eso es cuestionable. ¿De verdad la rutina empieza en un momento determinado? ¿No ha estado ahí siempre?” . A ver si consigo cumplir alguno de mis buenos propósitos (entre ellos currarme los posts! Je je)
Bueno chicos, que la fuerza os acompañe, nosotros pensamos hacerlo!
Y si me porto bien, y cumplo mis buenos propósitos espero que me compenséis con unas clases práctica del buen viajero el verano que viene!

Mucha suerte, os mantendremos informados, y prometo seguir los pasos de mis maestros aderianos, que habéis dejado el nivel muy alto (el próximo paso es heredar una de vuestras llaves!!)


dimecres, 22 d’octubre del 2008

Declaración de Barcelona sobre participación juvenil

La participación juvenil es un concepto complejo. Es a través de ella que los jóvenes europeos se convierten en miembros activos, responsables y críticos en sus comunidades. Adquieren un sentido del compromiso y, a través del proceso de toma de decisiones, se sienten apoderados para poder transformar a mejor la sociedad en su conjunto. Desarrollan un sentido de la solidaridad y la unidad, construyen su personalidad y se vuelven más abiertos a las diferencias, con lo que se promueve el aprendizaje intercultural y la diversidad. Al trabajar juntos para sus propios intereses se vuelven sociales y organizados, y se refuerza su autoestima y su sentimiento de estar contribuyendo a una causa superior.

El papel de sus propias organizaciones es vital en este proceso, ya que deben ser fuentes de apoyo a través de las cuales se les proporcionen estímulos y motivaciones. Además deben ofrecer a los jóvenes un entorno positivo en el cual desarrollar sus ideas y generar iniciativas. A tratarse de puntos de encuentro, las organizaciones también han de funcionar como centros educativos, en los que se proporcione a sus miembros una formación que les ayude a desarrollar sus potenciales. Las organizaciones deben mantener esto en mente y tener siempre objetivos y metas claros. Deben funcionar de manera democrática y autogestionarse en la mayor medida posible. Han de ser flexibles y abiertas a las innovaciones, y combinar trabajo con placer siempre que sea posible. Deben tener la capacidad de autopromocionarse y de promocionar sus actividades y siempre deben estar abiertas a nuevos miembros.

Para promover la participación juvenil, las organizaciones deben contar con el apoyo político, moral y/o económico de los gobiernos, comunidades y medios de comunicación. Hasta cierto punto deben ser también capaces de autofinanciarse. No sólo eso, sino que las organizaciones también deben cooperar con la comunidad y las partes implicadas relevantes. Con la finalidad de compartir experiencias y conocimientos, deben establecer redes locales, nacionales e internacionales y también colaboraciones que puedan dar como resultado futuros proyectos.
La participación juvenil y el trabajo con jóvenes están a menudo ligados al voluntariado. Para que éste pueda incrementarse, debe ser oficialmente reconocido a nivel local, nacional e internacional, y asimismo debe estarlo la formación del voluntariado. Esto permitirá a los voluntarios realizar su trabajo con mayor eficiencia.
Este es uno de los principales motivos por los que he empezado a ser "Algo Diferente"